La Secretaría de Salud (SESA) del estado de Querétaro informa que durante la temporada de calor no se debe descuidar el cuidado de la piel, ya que es el órgano más grande del cuerpo y constituye la primera barrera de protección contra factores externos, como bacterias, sustancias químicas y cambios de temperatura. Debido a su exposición constante al medio ambiente, es vulnerable a los efectos de las altas temperaturas y de la radiación ultravioleta.

 

Mantener una piel sana es fundamental para el bienestar general. Además de proteger al organismo, la piel produce melanina, un pigmento que ayuda a defender las células de los daños ocasionados por los rayos ultravioleta (UV). Sin embargo, esta protección natural no es suficiente cuando la exposición al sol es intensa o prolongada.

 

El conocimiento y la prevención permiten identificar en etapas iniciales los signos de enfermedades de la piel, adoptar hábitos de cuidado más seguros, reducir el estigma asociado a estos padecimientos, buscar atención médica oportuna y tomar decisiones informadas sobre la salud. Se estima que más de tres mil enfermedades de la piel afectan a más de mil 800 millones de personas en el mundo.

 

La exposición repetida y prolongada al sol puede ocasionar deshidratación, manifestándose con piel seca; también favorece el envejecimiento prematuro, con la aparición de arrugas y manchas en áreas expuestas como el rostro, la “V” del escote, antebrazos y manos.

 

Durante los periodos vacacionales muchas personas incrementan su exposición al sol en playas, balnearios y albercas, lo que puede provocar quemaduras solares, algunas con formación de ampollas, consideradas quemaduras superficiales de segundo grado. A largo plazo, la exposición acumulada a la radiación ultravioleta aumenta el riesgo de desarrollar lesiones premalignas y cáncer de piel.

 

Por ello, la Secretaría de Salud hace un llamado a disfrutar del sol con responsabilidad y adoptar medidas preventivas para conservar una piel sana, íntegra y protegida.

 

Entre las principales recomendaciones se encuentran:

  • Mantener una adecuada hidratación mediante el consumo suficiente de agua y el uso de cremas hidratantes.
  • Evitar la exposición directa al sol entre las 09:00 y las 15:00 horas, cuando la radiación ultravioleta alcanza su mayor intensidad.
  • Utilizar ropa que cubra la mayor parte de la piel, como prendas de manga larga, y emplear mangas protectoras al conducir vehículos o realizar actividades al aire libre.
  • Aplicar protector solar con Factor de Protección Solar (FPS) de 30 o 50 en todas las áreas expuestas, como rostro, orejas, cuello, escote, brazos, antebrazos y manos, o en todo el cuerpo al acudir a playas o albercas. Es importante reaplicarlo cada tres o cuatro horas y utilizarlo incluso en días nublados.
  • Complementar la protección con sombreros de ala ancha o sombrillas de color oscuro.
  • Vigilar cualquier cambio en el tamaño, color o forma de lunares y manchas, sobre todo en zonas expuestas al sol y en las plantas de los pies. Ante cualquier modificación, acudir a una unidad de salud para recibir valoración médica y diagnóstico y tratamiento oportunos.
  • Proteger a niñas, niños y adolescentes mediante el uso de protectores solares adecuados para su edad y ropa con protección solar.

 

La Secretaría de Salud exhorta a la población a crear conciencia sobre la importancia de la salud de la piel. Detectar a tiempo cualquier alteración puede hacer la diferencia en el tratamiento y el pronóstico de diversas enfermedades, incluido el cáncer de piel. Ante cualquier lesión, mancha, lunar o cambio inusual en la piel, se recomienda acudir lo antes posible a una unidad médica para recibir un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.